Año 2002. 1ª etapa. Ponferrada-Villafranca del Bierzo

13 de Julio del Año del Señor del 2002. Ponferrada-Villafranca del Bierzo

«Caminante, no hay camino se hace camino al andar…. y al volver la vista atrás…¡joder! todo lo que he andado yá»

No sé por donde empezar. Han sido ventitantos kilometros, pero estoy destrozado. A mitad del camino he tenido que parar. Tengo ampollas por todo el pie; es más, creo que tengo las ampollas llenas de dedos :-). No me había pasado nunca esto, pero parece ser que cuando más las necesitas, más te dan la espalda.

Pero no ha sido lo único… al tener ampollas, instintivamente caminas de otra manera, forzando otras zonas e intentando no pisar muy fuerte por donde las tienes… pués de andar así se me ha reproducido una lesión en la rodilla, que me hice jugando al fútbol y nunca terminé de curarla. O sea, que básicamente estoy hecho una mierda (con perdón).

Yo que pensaba que tendría que tirar del carro y llevar a mi padre y a Carlos a costillas soy el que está más fastidiado. Me han «vencido» un tío que lo que más ha andado son 5 veces el pasillo de su casa y por que tenía diarrea, y el presidente de la Asociación de Jubilados de San Ildefonso, ¡coño!, ¡que me dobla la edad!. Después de expresar lo que siento, iremos por partes.

Hemos llegado a Ponferrada y allí hemos ido a la Iglesia de Ntra. Señora de la Encina a por la acreditación de peregrino. Además de la acreditación, nos hemos llevado en el mismo lote y por el mismo precio una charla católica-misionera del párroco: «¿Que si sabíamos lo que representaba dicha acreditación?» ¡Joder!, pues cómo bien dice su nombre, acredita a un peregrino. ¡Pues no, alma de cántaro!, además representa una forma de comportamiento, viajar y actuar cómo un peregrino,…

Bueno, que estamos en el Camino de Santiago. ¿Donde estabamos? ¡Ah si!, con el cura de Ponferrada. Después de la charla conseguimos las acreditaciones ( a 1 Euro, baratitas…). ¡Ya somos peregrinos acreditados!, Aún no sé que beneficios tiene.. Y ahora lo más difícil, hay que llegar a Santiago. ¡más de 200 Km!,¡41 leguas y media!¡689 mil pies!, ¡un paseito!.

Recibo un SMS de Fernando, mi hermano, que ha llegado ya a La Granja. Nos ha acompañado hasta Ponferrada y se ha vuelto con el coche hasta Segovia.

El camino ha sido duro y a veces aburrido. Hemos estado andando por la N-VI más de una hora y no es cómodo ver pasar los camiones a tres metros de tí a toda pastilla. He visto a mi padre algo tocado. No es que fuera muy mal, pero cómo el mismo ha dicho, no es lo mismo andar 20 km sin mochila que hacerlo con mochila. He decidido que en cuanto pueda mando la mitad de las cosas que llevamos en la mochila a La Granja, por correo o por mensajero, por que llevamos demasiadas cosas.

El que me ha sorprendido es Carlos. El tío ha sido el ganador de la etapa, pero con mucha ventaja. Si sigue así todos los días, no va a ver quien le vea en el camino. Parecía Bahamontes en sus mejores momentos. Se iba en las subidas y nos esperaba en las cimas. Le faltaba el helado.

Iglesia de San Nicolás -Villafranca del Bierzo-

Paramos a comer en Cacabelos. Entramos en un restaurante que tienen un menú del peregrino por 7 «pelotos». Nos sentamos y vemos que en la mesa que está al lado, ponen una bandeja con churrasco, chorizo, salchichas que tiene una pinta de la leche. Llega la camarera y nos pregunta que si queremos el menú del peregrino.

Le pregunto si el menú ese es lo que estan comiendo los de al lado y me dice que nó, que eso es el menú del Bierzo y que cuesta 8 pelotos. Fue unánime, el menú del peregrino guardalo para los próximos que vengan y tráenos 3 menus del Bierzo. Para empezar embutidos y quesos variados de la zona y de segundo la bandeja de churrasco….

Pensaba que me «iba a poner hasta el culo» pero ya no soy él que era. Desde que estoy con el régimen me lleno enseguida, y además desde el jueves estoy que me voy «por la pata abajo» (me he tomado un Fortasec esta mañana para evitar situaciones embarazosas) y no quiero forzar el estómago.

Ya en el albergue de Villafranca (albergue Jato), me he duchado y he lavado la ropa. Estará todo la noche para secarse, a ver si no me olvido de ella. Cenaremos embutido y queso que hemos traído. Nos han dicho que después de cenar van a hacer una queimada, así que nos quedaremos un rato más.

Antes de cenar hemos dado un paseo por Villafranca y a mi me ha sorprendido. No es que sea un pueblo grande, pero la Colegiata y la Iglesia de San Nicolas son dignas de cualquier ciudad. Tengo que reconocer que tengo una predilección (obsesión según Carlos) por las iglesias y las cruces.

Después a dormir, la habitación debe de tener como 50 camas, así que seguro que alguno de los presentes roncará más fuerte que yo. 🙂

Aunque no todo ha sido malo. Lo mejor es que nos han dicho que las mochilas nos la llevan hasta el siguiente final de etapa: el Puerto de O Cebreiro, así que mañana andaremos 30 Km con únicamente la cantimplora.

Galería fotográfica de la etapa

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