Año 2004. 10ª etapa. Burgos-Hornillos del Camino

14 de Agosto del Año del Señor del 2004. Burgos-Hornillos del Camino

Llegamos ayer a Burgos, Juan Carlos, Alicia y yo. Hemos dejado el coche y nos hemos dirigido al albergue.

Cómo no hemos hecho etapa, nos han metido a los tres en una tienda de campaña, con colchones y una tarima de palets. Al principio parecía que estaba bien, pero tanto el Juan Carlos cómo yo hemos pecado de machotes y no hemos querido una manta. Menos mal que Alicia ha dicho que si que la quería, y luego la ha compartido con nosotros a media noche, por que sí no lo hace, al amanecer se encuentran con dos cadáveres, muy fresquitos eso sí. ¡Joder que frío ha hecho esta noche!

El amanecer nos pilla en mitad de la etapa

Nos hemos levantado a las 5:10 de la mañana y nos hemos puesto a andar a las 5:30. Esta etapa nos llevará hasta Hornillos del Camino, a unos 20 kilómetros de Burgos.

Los primeros kilómetros hasta Villalvilla se han hecho cortísimos. Cuando hemos llegado ninguno lo podíamos creer ya que hemos tardado muy poco. Según mi guía estaba a 7 kilómetros de Burgos, pero yo creo que desde el Albergue debe de estar a 5 como mucho.

Desde aquí seguimos el camino hasta Tardajos, donde hemos desayunado.

Al cruzar el pueblo, unos chicos de una peña nos han ofrecido moscatel. Se nota que el pueblo está en fiestas y que aún no han pasado por casa en toda la noche.

Despues de Tardajos se encuentra el pueblo de Rabé de las Calzadas. Seguimos avanzando entre campo de trigales mientras el camino empieza a empinarse hasta llegar a la cima de la colina.

El final de la subida se llama «La Cuesta de matamulas», y menos mal que esta cuesta a nosotros nos pilla de bajada, por que es un auténtico muro. Los ciclistas bajan zumbando pero cómo alguno se caiga se va a quedar muuu perjudicado.

Iglesia de Santa Maria. Hornillos del Camino

Llegamos a Hornillos a las 10 de la mañana, y aquí nos quedamos. Así Alicia puede descansar y no obligamos a sus tobillos a más esfuerzo del necesario.

Mientras esperamos al hospitalero, que ha ido a llevar a un ciclista a Burgos para que le arreglen la rueda, conversamos con unos cicloturístas que acaban de llegar desde Burgos y que después de descansar un rato en Hornillos se vuelven a Burgos. Juan Carlos y yo nos acercamos al bar a tomar un refresco, Alicia se queda a la puerta del Albergue por que dice que no quiere nada.

Llega el hospitalero y entramos en el albergue. Somos los primeros y elegimos las camas: tres literas inferiores. Nos hemos duchado, he lavado los calcetines y la camiseta (he traído calzoncillos viejos, para ir tirándolos al final de cada etapa, y así no lavar).

Alicia se queda en la cama mientras Juan Carlos y yo nos vamos a comprar comida para la comida. 2 latas de lentejas y un par de latas de sardinas. Además aún tenemos algo de Jamón que compramos ayer camino de Burgos. Alicia dice que no quiere comer y sigue en la cama, así que Juan Carlos y yo nos bajamos a la cocina a calentar las lentejas. Despues de comer y fregar los cacharros, nos subimos al dormitorio a echarnos una siesta.

Los peregrinos van llegando y no nos dejan dormir, además las moscas estan tocando las narices mucho. Yo consigo dormir un rato pero Alicia no puede y se ha dedicado a matar moscas con una revista. Eso espero, que todos los golpes que me está dando con la revista es para matar moscas, por que si no, me está dando una tunda de tres pares de cojon….(o seis güevos)

En las literas de arriba tenemos a dos italianos cojoneros, a los que he bautizado como Francesco y Casagrande. ¡Joder que pesados!. Que si arriba, que si ahora abajo, que si otra vez arriba. ¡Dios que paciencia!

Despues de la siesta nos hemos ido a comprar algo para cenar y a pagar los 60 centimos que habiamos dejado a deber en la tienda de ultramarinos. Algo de pan, queso, embutido para la cena.

Al acabar la cena hemos salido un rato a la calle, más o menos eran las nueve de la noche y en esos momentos llegaba un peregrino. Este tio dice que hace etapas de 40 kilómetros diarios por que las de 20 son una mariconada. Lo que es, es tonto del culo y un chulito de mucho cuidado.

Mañana llegamos a Castrojeriz.

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